Quienes no pueden pagar un hotel encuentran en las instalaciones del cementerio garantías de aseo personal. La Opinión.

Falta de recursos y limitaciones de hospedaje les llevan a dormir en calles e incluso entre las tumbas.

La Opinión.- La baja capacidad hotelera en San Antonio del Táchira, con solo 800 camas, llevó a algunos migrantes de Venezuela que vienen a Cúcuta a pasar sus noches en cualquier parte, incluso en el cementerio.

Quienes no pueden pagar un hotel encuentran en las instalaciones del cementerio garantías para su aseo personal, lavar ropa y usar los baños públicos.

Los vecinos del camposanto afirman que los visitantes entran cerca de las 10 p.m, luego de que se cierra el paso en el Puente Internacional, y salen tempran.

En San Antonio, el costo de una habitación oscila entre 50 y 90 mil bolívares diarios en los hoteles, y entre 20 y 40 mil bolívares en en casas de familias, cifras imposibles para algunos.

“Algunas familias de San Antonio alquilan habitaciones por días en garajes, solares o cuartos no usados y son requeridos por estos visitantes, ya que el hospedaje en Cúcuta es impagable y es una necesidad quedarse en territorio venezolano, pues el costo es en bolívares y más económico”, dijo Alexis Balza, dirigente social de San Antonio.