En completo desorden los criminales dejaron las habitaciones en busca de dinero y joyas. Publica La Nación

La Nación.- A tiros fue asesinada, dentro de su propia casa,  la esposa del jefe del Seniat de San Antonio del Táchira, en hecho registrado este viernes en la madrugada en la población de Tienditas, en el municipio Pedro María Ureña.

La víctima fue identificada como Viviana de Moncada, de 27 años de edad, quien residía junto con su familia en el sector El Portal; esposa de Luis Alejandro Moncada Gómez,  jefe de Tributos Internos  del Seniat-Los Andes, con sede en el municipio Bolívar.

El crimen de la dama habría sido cerca de las 5:30 de la madrugada de ayer,  poco después de que la familia se viera sorprendida por la violenta irrupción de al menos tres delincuentes armados, que  ingresaron a la vivienda y sometieron a los presentes.

De acuerdo a una fuente policial, el asesinato se registró  en  la vivienda  marcada con el número 57, de la calle 3 del referido sector, y fue la dama la única víctima fatal de la  sangrienta irrupción de los asesinos; mientras que dos hijas de la pareja, y el mismo funcionario del Seniat, resultaron ilesos.

Se dijo que una vez los sujetos  sometieron a los presentes, a Luis Alejandro lo ataron y lo dejaron en una habitación, mientras que por la fuerza se llevaron a su esposa hasta otro cuarto, en el cual la asesinaron.

Las dos versiones que en torno al asesinato de Viviana existen, coinciden finalmente en el móvil robo, pues si  bien de manera extraoficial se maneja que son de un grupo de irregulares los que ingresaron a la casa, en represalia porque el funcionario del Seniat se  negaba a pagar la “vacuna”, los delincuentes cargaron con dinero en efectivo y joyas.

Tras cometer el hecho, los criminales huyeron en un vehículo oficial del Seniat, marca  Chery, rojo, placas A31CM41,  asignado a Moncada Gómez, en el cual tomaron con rumbo desconocido.

En el lugar del suceso se hicieron presentes funcionarios de Politáchira, de la Guardia Nacional,  e incluso efectivos del Cuerpo de Bomberos, que acudieron con la esperanza de que la dama aún estuviera con vida, pero que al llegar certificaron que estaba sin signos vitales.

Por su parte, funcionarios del Cicpc-Ureña se ocuparon de efectuar las primeras experticias de rigor en la casa, sobre  todo en las habitaciones donde se desarrollaron los hechos,  las cuales quedaron en completo desorden, producto de la afanosa búsqueda de dinero y objetos de valor que los asesinos hicieron.

Más tarde, el cadáver de Viviana fue trasladado a la morgue del Hospital Central de San Cristóbal.