Imagen obtenida de MARCA.

MARCA.- Neymar volvió a sufrir en Celtic Park un duro marcaje, un férreo y pegajoso marcaje que acabó por sacar al brasileño de sus casillas en más de una ocasión.

El sueco Mikael Lustig se las tuvo tiesas con el jugador del Barcelona y ambos se repartieron ‘recados’ hasta acabar ambos con una amarilla más que merecida, en el caso del sueco, y buscada, en lo que se refiere al brasileño.

El partido intrascendente de la última jornada permitía a Neymar la posibilidad de forzar la cartulina en Glasgow y limpiarse de tarjetas de cara a los octavos de final. Y al brasileño se lo pusieron en bandeja.

Lustig marcó territorio bien pronto con una patada por detrás y un pequeño pescozón que provocó la reacción de Neymar. El brasileño se encaró con su marca pero se contuvo, consciente de que aún quedaba mucho partido por delante.

Ya en la segunda mitad, Neymar le devolvió el recado al sueco con una fea patada por detrás. Lustig se levantó al instante y le recriminó la acción al brasileño, con el que juntó su cabeza en tono amenazante.

Ambos vieron la cartulina y Neymar dio por cumplida la misión de confirmar su sanción ante el Gladbach en la última jornada.

No es la primera vez

Fue el último desencuentro de Neymar con un defensa, algo que ya le ha sucedido en otras ocasiones como en el choque ante el Granada con Rubén Vezo o en Leganés, donde despertó ‘simpatías’ con los defensas ‘pepineros’.

Video cortesía de ESPN: