Los trabajadores de la empresa eléctrica aseguran que incrementarán las protestas. (Foto: Diario La Nación)

Diario La Nación.- Dos horas diarias de brazos caídos como medida de protesta, iniciaron desde el pasado lunes los trabajadores de la empresa eléctrica Corpoelec en el Táchira, en reclamo de sus reivindicaciones salariales y por la falta de dotaciones para ejercer sus actividades en la empresa.

La protesta es de 8:00 a 10:00 de la mañana, y si no obtienen respuestas, la próxima semana incrementarán a cuatro horas diarias, que pudiera convertirse en paro  general indefinido hasta tanto el Gobierno no les cumpla con sus exigencias, declaró Gerardo Ochoa, del Sindicato de Trabajadores de Corpoelec, aduciendo que en la actualidad están por debajo del salario mínimo.

Dijo que pese a que el primero de enero el presidente Nicolás Maduro hizo el aumento del 50% para que el salario mínimo llegara a 40 mil bolívares, la empresa viola los tabuladores y después de dos meses y  seis días, los trabajadores de Corpoelec no han recibido dichos beneficios y nadie da respuestas.

Según Ochoa, hace cuatro meses firmaron el contrato colectivo y  siguen sin cumplirles las normativas en lo que tiene que ver con viáticos, traslados, no tienen herramientas para trabajar, y un 70 a 80 % del parque automotor está paralizado, “pareciera que el Ejecutivo nacional lo que quiere es llevar a la empresa a una paralización”.

Dijo el dirigente sindical que, el ministro Motta Domínguez vino al Táchira y se fue satisfecho porque habían  vendido en el operativo “Cambalache” unos 1000 aires acondicionados, y “en la empresa Corpoelec  tenemos varias oficinas sin aire, es decir, que hay luz para la calle y oscuridad para adentro, porque  ni agua tenemos para tomar”.

Dijo  Gerardo Ochoa, que la decisión de la protesta diaria de dos horas de brazos caídos se tomó en asamblea con la votación unánime, y que de los 1400 trabajadores que tiene la empresa, no hay nadie que esté trabajando a gusto porque no les han cumplido, y “por ello se vienen dando unas 10 renuncias mensuales, porque estamos trabajando por debajo del salario mínimo nacional”.